El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen.
Cierto día, el Guardián murió, y fue preciso sustituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

- Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.

Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.

- Éste es el problema -dice el Gran Maestro -resuélvanlo-.

Los discípulos contemplaron perplejos el "problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?

Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resueltamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

- ¡¡¡ Al fin alguien que lo hizo !!! - exclamó el Gran Maestro-
Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años, Usted es el nuevo guardián.

Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:

- Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae comodidad... "Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente.
En estas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.

Recuerda que un problema, es un problema.

No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es   otra cosa más que "UN PROBLEMA".
Déjalo, hazlo a un lado y continúa tu misión.
No huyas de él... No lo escondas ... ¡ Acaba con él !  -

Nos interesa aportar experiencia y conocimientos en el tratamiento de estos temas en la Pymes de Familia. 

Puede escribirnos a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Sin lapicera y sin papel. Desde el lunes próximo y a la par del inicio del mes de octubre, los monotributistas que están ubicados en la categoría E quedarán obligados a emitir facturas en forma electrónica. Son quienes tienen ingresos anuales de entre $322.575 y $430.101 y se trata de algo más de 267.000 contribuyentes, según la última estadística de la AFIP. No en todos los casos, sin embargo, regirá por ahora la exigencia de utilizar esta modalidad: la excepción es para las operaciones que sean con un consumidor final; un ejemplo podría ser el de un profesional médico que le cobra de manera particular a un paciente. En esos casos (y tal como ocurrirá con la totalidad de las categorías) la obligación de no facturar más en papel regirá a partir del 1° de abril de 2019.

En Kayros desarrollamos desde hace más de 30 años, la aplicación práctica de esta técnica para:

1) Facilitar la búsqueda de nuevas formas de relacionamiento con el mercado en el que las Empresas  (especialmente Pymes) actúan.

2) Encontrar soluciones a problemas operativos o de gestión que se reiteran en el tiempo y son costosos y dañinos para la actividad de la empresa.

La técnica puede llevarse a cabo tanto en la empresa como en nuestra consultora y está a cargo de especialistas en la materia.

Duración estimada: 2 horas

Cantidad de participantes: hasta 15 personas

Se trata de un procedimiento por el que un grupo intenta encontrar una solución a un problema específico mediante la acumulación de todas las ideas expresadas, de forma espontánea, por sus miembros.

Cuatro principios primordiales en el desarrollo de una tormenta de ideas:

  • La crítica no está permitida. No se permite ningún comentario crítico o gesto que muestre burla o escepticismo. El juicio sobre las ideas se posterga.
  • La libertad de pensamiento es indispensable. Debe ser estimulada constituyendo éste un componente básico del ejercicio. La idea más arriesgada, la más original, puede llegar a ser la mejor solución.
  • La cantidad es fundamental. Cuanto mayor es el número de ideas, más alta es la probabilidad de que surjan ideas útiles. En la aplicación de la tormenta de ideas es esencial la producción de un elevado número de ellas.
  • La combinación y la mejora deben ponerse en práctica. Además de aportar sus propias ideas, los miembros del grupo deben sugerir cómo mejorar otras ideas y combinarlas para sintetizar otras mejores. Es más fácil perfeccionar una idea que producir una nueva.

Si la respuesta es la segunda, aquí tiene 4 técnicas prácticas que podrá poner en marcha para que su trabajo sea más eficiente, empleando menos tiempo y consiguiendo más resultados. Trabajar mejor implica ser más efectivo en lo que hacemos. Aquí le mostramos 4 técnicas prácticas para aumentar esa efectividad en su trabajo como empresario o profesional.

Aplique estas sencillas técnicas y verá como su trabajo mejora, dedicando menos tiempo y consiguiendo más resultados.

1.- Limpie y ordene su mesa o su lugar de trabajo. Tome su lugar de trabajo y quite todas esas cosas que rondan sin saber muy bien por qué y elementos de distracción innecesaria.

2.- Tenga su día planificado. Tenga su trabajo planificado, use una agenda, un programa de ordenador o el sistema que mejor se adapte a usted, pero planifíquese, vaya a su trabajo sabiendo lo que tiene que hacer para ese día.

3.- Lo primero es lo primero. Las tareas críticas deben ser realizadas primero.

4.- "Afile la espada antes de la estocada." Para trabajos complicados y que nos van a requerir más esfuerzo y recursos, lo mejor es dedicar un tiempo previo a planificar cómo lo vamos a hacer.

Calle 140 Nº 1150. Berazategui, Buenos Aires, Argentina